Y ya para terminar con los post navideños, que para las fechas en las que estamos ya es hora, una mención al día que pasamos en el P.I.N., otro año más que sobrevivimos y es que este año nos juntamos cuarenta entre personas y personitas. Aunque también es cierto que una vez dentro del B.E.C., nos quedamos los
monitores con los
once txikis que fueron, porque el resto ya se nos está haciendo mayor y se emancipan dentro del recinto.
Aprovechamos bien el día, nada mas llegar consiguieron unas mochilas, quemaron adrenalina en los hinchables, saltaron en las camas elásticas y alguno tuvo inocentada y "perdió" su zapato.
También tuvimos un sobresalto a la hora de comer, nada mas instalarnos y empezar con los bocadillos, la alarma de incendios saltó, (falsa alarma) y empezó a caer agua del techo, ante lo que pudimos comprobar que tenemos capacidad de reacción, recogimos y nos levantamos en un abrir y cerrar de ojos.
A la tarde todos a pintarse la cara, fuimos a hacer malabares y también a hacer txapas, luego al karaoke pero allí tuvimos problemas, no había ninguna canción infantil y las que tenían en el repertorio no sabían leerlas en la pantalla, así que improvisamos. Después de pasarnos por un supertobogán y por los rodillos nos fuimos a hacer el indio, se plantaron la pluma en la cabeza y cazaron con flechas. Después despedida y cierre. El año que viene mas y mejor.
Goi Herri llegando al P.I.N.